Más allá del mito: comprender el verdadero significado del duelo
Hablar del duelo es hablar de la capacidad humana para adaptarse a los cambios y a las pérdidas que forman parte de la vida. Sin embargo, alrededor de este proceso existen numerosas creencias que pueden generar culpa, juicios o expectativas poco realistas sobre cómo “debería” afrontarse una pérdida. Conocer los principales mitos y realidades del duelo permite reconocer que cada experiencia es única y que ninguna persona vive su proceso de duelo de la misma manera. Desde la tanatología, el objetivo no es acelerar el proceso ni eliminar el sufrimiento, sino acompañar y brindar herramientas para resignificar la pérdida y favorecer una adaptación saludable.
¿Qué es el duelo y qué significa una pérdida?
La palabra duelo hace referencia al dolor experimentado tras una pérdida significativa. Desde la tanatología, el duelo se entiende como un proceso natural de adaptación que involucra emociones, pensamientos y cambios en la vida cotidiana.
Por su parte, pérdida hace referencia a la ausencia de algo que tenía un significado importante para la persona. Aunque suele asociarse al fallecimiento de un ser querido, una pérdida también puede ser la conclusión de una etapa, un cambio de identidad o la transformación de un proyecto de vida.
La vivencia del duelo no depende únicamente del tipo de pérdida, sino del vínculo emocional construido, de la historia personal, de las herramientas para afrontar la adversidad y del acompañamiento recibido.
Desde la tanatología se reconoce que existen diferentes tipos de pérdidas, entre ellas:
- Fallecimiento de un ser querido.
- Separación o divorcio.
- Pérdida de la salud o de alguna capacidad física.
- Cambio de residencia o de entorno.
- Cambio de empleo o jubilación.
- Matrimonio o nacimiento de un hijo, al implicar la despedida de una etapa anterior.
- Transición de la infancia a la adolescencia o de la adolescencia a la vida adulta.
- Finalización de estudios, cambios profesionales o modificaciones importantes en el proyecto de vida.
Mitos y realidades del duelo que transforman la forma de entender la pérdida
Uno de los mitos más extendidos es pensar que una persona debe llorar para demostrar que realmente fue significativa la pérdida. La realidad es que el dolor no siempre se expresa con lágrimas. Algunas personas necesitan hablar constantemente de lo sucedido, mientras que otras prefieren vivir el proceso de forma reservada e íntima. Ninguna manera de afrontarlo es más correcta que otra.
También existe la creencia de que continuar con la vida cotidiana significa olvidar o no respetar la pérdida. Sin embargo, muchas personas honran aquello que perdieron retomando sus actividades, dedicándose a proyectos significativos, practicando actividades que compartían con quien ya no está o construyendo nuevas formas de mantener vivo ese vínculo desde el recuerdo. Continuar viviendo no significa dejar de amar ni de recordar.
Otro mito frecuente es que el duelo tiene una duración determinada y que, después de algunos meses, la persona debería sentirse “bien”. La realidad es que no existe un tiempo universal para resignificar una pérdida. Cada proceso está influenciado por la historia de vida, el cariño, la personalidad, la red de apoyo y las herramientas emocionales disponibles.
Asimismo, expresar tristeza, enojo, miedo o cualquier otra emoción no impide ni significa que la pérdida no fue significativa. Las emociones forman parte del proceso de adaptación y necesitan ser reconocidas, validadas y/o expresadas.
La tanatología y el valor del acompañamiento
Cuando las emociones son reprimidas de forma constante o el duelo permanece bloqueado durante un tiempo prolongado, pueden presentarse complicaciones que afecten la salud mental y requieran atención especializada. Por ello, permitirse sentir y buscar apoyo cuando sea necesario representa una forma saludable de cuidar el bienestar emocional.
Cada proceso de duelo es tan único como la historia de quien lo vive, por esta razón, en PABS, creemos que acompañar también es cuidar, por ello que promovemos información y orientación que permitan a las familias transitar la pérdida de su ser querido con orientación, respeto, empatía y acompañamiento humano.
Te invitamos a leer el siguiente artículo sobre el acompañamiento con empatía durante un proceso de duelo:
Cómo acompañar a una persona en duelo con empatía, respeto y apoyo emocional


